Cinco oseis + y –

LA ACCIÓN DE LAS CINCO OSEIS + y – EN LA CVP

Cuando la osei vertical + y – (I y II) actúa en la CVP, se activa el sistema nervioso central y su actividad biológica planificadora, la expresión de la psique contemplativa u observadora y la ejecución del movimiento ascendente:
Al tensarse, yergue la CVP hacia arriba y ligeramente adelante, estirando el cuello; al relajarse, hacia abajo y levemente hacia atrás, actuando fundamentalmente desde la cabeza-cuello y la cavidad craneal.

La sensibilidad se focaliza en la dimensión vertical del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) el altibajo de la onda, el espacio global, el tiempo lejano y la mayor cantidad y variedad posible de informaciones. (Ver figura abajo).

 

osei vertical

5oseis_vertical

tensión                                                                          distensión

 

Cuando la osei frontal + y – (V y VI) actúa en la CVP, se activa el sistema motor-combustivo y su actividad biológica metabólica-respiratoria, la expresión de la psique pragmática o eficaz y la ejecución del movimiento unidireccional hacia delante:
Al tensarse, pone recta la CVP proyectándola hacia delante y ligeramente arriba, subiendo los hombros; al relajarse, hacia atrás, bajandolos; actuando fundamentalmente desde los hombros y la cavidad pectoral.

La sensibilidad se focaliza en la dimensión frontal del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) el ritmo como avance ondulatorio, el espacio direccional o lineal, el futuro inmediato y el camino más recto y más corto con el menor gasto de tiempo. 

 

osei frontal

5oseis_frontal

tensión                                                                          distensión

 

Cuando la osei lateral + y – (III y IV) actúa en la CVP, se activa el sistema digestivo-circulatorio y su actividad biológica asimilo-circulatoria, la expresión de la psique emocional o mediadora y la ejecución del movimiento izquierda-derecha:
Al tensarse, inclina la CVP hacia un lado; se relaja inclinándola hacia el otro lado; actuando fundamentalmente desde la zona media de la espalda y la cavidad abdominal.

La sensibilidad se focaliza en la dimensión lateral del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) el timbre o armónico natural de la onda, el espacio y el tiempo indefinidos o «el por aquí y por allá” relacionados con el gusto o el no gusto, la comunicación-convivencia con los compañeros, el pasárselo bien o mal y el estar animado y contento o desanimado y descontento.

 

osei lateral

5oseis_lateral

tensión                                                                          distensión

 

Cuando la osei rotatoria + y – (VII y VIII) actúa en la CVP, se activa el sistema eliminatorio y su actividad biológica excretora, la expresión de la psique competitiva o conclusiva y la ejecución del movimiento de torsión (giratorio) :
Al tensarse, tuerce la CVP desde un lado; se relaja destorciéndola desde el lado contrario; actuando fundamentalmente desde la cintura y la cavidad urinaria.

La sensibilidad se focaliza en la dimensión rotatoria del mundo y se captan (de forma activa-extroversiva en + y pasiva-introversiva en –) la intensidad variable de la onda, el espacio y el tiempo que nos rodea de cerca, el espacio vital mínimo o el territorio propio, la presión de los estímulos próximos y la necesidad de resistir o defenderse ante ellos.

 

osei rotatoria

5oseis_rotatoria

tensión                                                                          distensión

 

Cuando la osei central + y – (IX y X) actúa en la CVP, se activa el sistema reproductor y su actividad biológica de regeneración celular, la expresión de la psique afectiva o absoluta y la ejecución del movimiento intero-exterior  (multirradial):
Al tensarse, compacta la CVP hacia su centro, hacia abajo y ligeramente adelante; se relaja proyectándola hacia fuera, arriba y ligeramente atrás; actuando fundamentalmente desde la cadera y la cavidad pélvica.

La sensibilidad se focaliza en la dimensión central del mundo y se captan (de forma activa-introversiva en + y pasiva-extroversiva en –) la densidad de la onda, el espacio y el tiempo infinitos, el propio interior del ser, los estímulos externos que penetran en él, la fuerza multirradial y absoluta de la unión con el núcleo de otro ser, los otros seres necesitados de las ayudas vitales (cuyo ejemplo más representativo son nuestros hijos), la vida y la muerte.

 

osei central

5oseis_central

tensión                                                                          distensión

*

El predominio de la activación de una u otra osei depende del momento y de la circunstancia.
Por ejemplo, un mamífero yergue el cuello-cabeza para responder a algo muy lejano; pone recta y hacia adelante la CVP para avanzar; mueve lateralmente la CVP y se muestra contento; lucha frente a un invasor con la fuerza de torsión de su CVP; o compacta la CVP en la época de celo.

Pero también depende de los distintos condicionamientos recibidos a lo largo de la vida. La influencia del condicionamiento, en la activación de una u otra osei, es mayor en el ser humano debido a la especial capacidad de aprendizaje de la naturaleza del homo sapiens sapiens y a que cada individuo nace con la predominancia de algunas oseis, fenómeno al que llamamos taiheki.

 

                                 La percepción del espacio de cada osei

 

 

 

osei vertical  

 

 

 

 

 

osei frontal

 

 

 

 

 

osei lateral

 

 

 

 

 

 

osei rotatoria

 

 

 

 

 


osei central 

ciervo

Psique nacida en el organismo

LA PSIQUE NACIDA EN EL ORGANISMO

 

La psique celular

En tan sólo unas semanas después de la fecundación, los miles de células que ha generado la célula fecundada se agrupan en cinco tipos iniciales. Como corresponden a cada una de las cinco oseis, los denominamos: células I-II, osei vertical; células V-VI, osei frontal; células III-IV, osei lateral; células VII-VIII, osei rotatoria; células IX-X, osei central.

Cada grupo celular embrionario, en sus múltiples y complejos desplazamientos, despliega el movimiento de la osei que lo ha originado y genera nuevas células con las que crea los tejidos, la cavidad y el sistema orgánico de su osei. Sus asociaciones celulares muestran un específico comportamiento, percepción, memoria e inteligencia que denominamos psique celular.

Las células I-II crean las neuronas del sistema nervioso, que se dedican a interpretar y coordinar distintas informaciones para elaborar una planificación general. Necesitan distanciarse del contacto con las otras células para así poder captar la información en su globalidad, desde lejos. Se asocian entre sí con un estricto orden jerárquico. También forman la vista, el único sentido que percibe los estímulos sin contacto.
Con su movimiento ascendente y su cualidad medular-estática, manifiestan una psique celular observadora, distante y jerárquica, que denominamos psique celular contemplativa.

Las células V-VI crean las células del sistema muscular-locomotor y respiratorio, que se dedican a realizar la función combustiva o metabólica. Saben que debe ser eficaz y realizada lo antes posible, escogiendo el camino más veloz y corto, unidireccional: de origen a inserción en los músculos, de procedencia a destino en las vías respiratorias, sin ninguna desviación. Muestran un cálculo exacto y un aprovechamiento espacial eficaz.
Con su movimiento unidireccional hacia delante y su cualidad periférica-dinámica, manifiestan una psique celular unidireccional, práctica y eficaz, que denominamos psique celular pragmática.

Las células III-IV crean las células del sistema asimilocirculatorio, que se dedican a repartir el alimento a todo el organismo. Para ello, actúan en base al gusto y se asocian estableciendo una red de intercomunicación bilateral que permita animar en todo momento el organismo. No atienden a la eficacia ni al orden jerárquico, sino al estado contento o descontento de las células. Saben jugar el papel de mediador, comunicando unas partes del organismo con otras.
Con su movimiento izquierda-derecha y su cualidad perférica-dinámica, manifiestan una psique celular gustativa, comunicativa y mediadora, que denominamos psique celular emocional.

Las células VII-VIII crean las células del sistema urinario, que realizan la función eliminatoria. Saben distinguir el espacio o territorio propio, vigilando las sustancias nocivas para el organismo, revisando la selección realizada, expulsando al invasor, regulando la presión y la fuerza debida o indebida, limpiando el organismo y protegiéndolo de los enemigos.
Con su movimiento giratorio y su cualidad periférica-dinámica, manifiestan una psique celular luchadora, territorial y conclusiva, que denominamos psique celular competitiva.

Las células IX-X crean las células del sistema reproductor, regenerador celular y conjuntivo subyacente. Su intensa vitalidad les permite captar tanto la vida como la muerte para poder realizar la regeneración celular. Saben cómo establecer contactos intercelulares multirradiales para unir las diversas partes del organismo, comunicar las células de núcleo a núcleo, captando el interior, y perpetuar la especie. Lo hacen calladamente, escondidas en los distintos tejidos, expresándose sólo cuando llega el momento.
Con su movimiento celular multirradial y su cualidad medular-estática, manifiestan una psique celular íntima, profunda y absoluta, que denominamos psique celular afectiva.

La psique

En los vertebrados, estas psiques celulares se interrelacionan en el cerebro y se reflejan en las actividades de las distintas zonas cerebrales, constituyendo la psique del organismo o del ser vivo.

Coordina y expresa las vitales necesidades internas y externas de los cinco grandes sistemas orgánicos, a través tanto de la médula espinal o los nervios raquídeos (sobre todo para las informaciones internas) como de los cinco sentidos o los doce nervios craneales (sobre todo para las informaciones externas).

La psique y su actividad cerebral no es algo independiente de las diversas actividades del organismo de cada ser vivo y de sus movimientos, sino que está totalmente interrelacionada con éstos. Es una de las actividades de la osei.

Descubrimiento: esquema osei

EL DESCUBRIMIENTO DEL ESQUEMA OSEI

 

Al establecer la absoluta interdependencia de sus acciones en la CVP, quedan al descubierto otras características esenciales de cada osei:

Oseis medulares-estáticas y oseis periféricas-dinámicass

La cualidad medular caracteriza las oseis vertical (I y II) y central (IX y X), que forman las cavidades craneal y pélvica, unidas por un eje. Sus movimientos son estáticos: nos permiten permanecer aparentemente inmóviles. En cambio, la cualidad periférica es propia de las oseis frontal (V y VI), lateral (III y IV) y rotatoria (VII y VIII), que forman las cavidades pectoral, digestiva y urinaria, organizadas alrededor de la estructura medular de la CVP, conformando el “horno vital del organismo”. Sus movimientos son dinámicos: nos permiten desplazarnos en el espacio.

Las oseis f-e, osei bilateral y oeis circulares

Las oseis vertical y frontal actúan en el plano f-e, flexo-extensor o antero-posterior. La osei lateral actúa en el plano bilateral, perpendicular al plano f-e. Las oseis rotatoria y central actúan en sentido circular, del plano f-e al plano bilateral y viceversa.

 

 

verde: pla f-e
rojo: plano bilateral
ocre: sentido circular
tres_dimensiones

 

pelvis3colores pies3colores

 

Las tres regiones de la CVP

La osei define tres regiones en la CVP, en consonancia con el plano-sentido en que se realizan las acciones de las cinco oseis:

La región f-e, de las oseis vertical (f-e medular y estática) y frontal (f-e periférica y dinámica), ocupa “los extremos craneal y caudal”,
en la CVP general: cabeza y cavidad pectoral-hombros, punta del coxis y zona femurocoxal; en cada cifosis y lordosis de la columna: cervicales C1-C2 y C7, dorsales D1-D4 y D12, lumbares L1 y L5.

La región bilateral, de la osei lateral (bilateral periférica y dinámica), ocupa “la zona media”, en la CVP general: cavidad digestiva; en cada cifosis y lordosis de la columna: cervical C4, dorsales D6-D9, lumbar L2.

La región circular, de las oseis rotatoria (circular periférica y dinámica) y central (circular medular y estática), ocupa las “zonas intermedias” entre los extremos y la parte media, sobre todo “la penúltima zona”, en la CVP general: cavidades urinaria y pélvica; en cada cifosis y lordosis de la columna: cervicales C3 y C5-C6, dorsales D5 y D10-D11, lumbares L3-L4.

 

tres_regiones

A diferencia de los peces y reptiles, que se mueven principalmente en el plano bilateral, los mamíferos y aves muestran su acción principal en el plano f-e. Esta diferencia fue decisiva en el proceso evolutivo de las especies: permitió que estos últimos desarrollaran su cerebro, al hacer coincidir en el mismo plano f-e, el propio del sistema nervioso (siempre adelante y arriba en cualquier ser vivo), el movimiento general de su CVP.
La columna vertebral del ser humano es una de las manifestaciones culminantes de esta evolución: sus decisivos “muelles” (cifosis y lordosis) están definidos principalmente en este plano f-e.
Así, en cada cifosis o lordosis (aunque cualquier articulación vertebral responde a todos los movimientos):

 

 

 
La acción f-e es mayor en los extremos craneal y caudal,
región f-e (verde).

 

La acción bilateral sólo puede ser mayor en la zona media,
región bilateral (rojo)

 

La acción circular se realiza en las zonas intermedias
entre los extremos y la zona media, sobre todo en la
penúltima zona (con la fuerza necesaria para constituir
la base), región circular (ocre).

tienda_india

 

apofisis_espinosa3colors

La apófisis espinosa de la vértebra señala la región a la que pertenece:
definen el plano f-e       /       evitan definir el plano f-e       /       aspecto intermedio

 

Esta formación de la columna vertebral es completa en la cifosis dorsal y en la lordosis cervical; y está simplificada en la lordosis lumbar.
Se encuentra también en los miembros o extremidades y define la formación del cerebro. En definitiva, en cualquier zona del organismo, siempre se están reproduciendo las tres regiones de la CVP general.

 

Región f-e Lóbulos encefálicos frontal, parietal y occipital, bulbo raquídeo y zona antero-superior del mesencéfalo; nervios craneales 1º-3º y 10º-12º
extremo craneal y extremo caudal o bulbo raquídeo cerebro_verde
Región bilateral Lóbulo encefálico insular, zona límbica y zona postero-inferior del mesencéfalo; nervios craneales 4º y 5º
parte medial cerebro_rojo
Región circular Lóbulo encefálico temporal, cerebelo y protuberancia; nervios craneales 6º-9º y parte del 5º
penúltimo  lugar cerebro_ocre

 

Se trata de un descubrimiento histórico, obra de Haruchika Noguchi, acerca de:

  • la estructura del movimiento espontáneo o de la osei, configurada por las cinco oseis + y –, oseis I-X;
  • la estructura de la interrelación de sus diversas actividades en los seres vivos.

Esta estructura, inherente a cualquier realidad, ya sea física, biológica, psíquica o social, constituye un nuevo modelo o paradigma universal que denominamos esquema osei.

CVP, vital del organismo

LA CVP, ESTRUCTURA VITAL DEL ORGANISMO

 

A lo largo de la evolución de las especies, cada osei ha promovido la aparición de un gran sistema orgánico, con su correspondiente actividad biológica, y una determinada actividad psíquica, con su correspondiente zona cerebral. Embriológicamente sucede lo mismo: cada osei genera un tipo de células iniciales, que irán conformando su específico sistema orgánico, junto con su actividad biológica, y la psique correspondiente a la peculiaridad de sus asociaciones celulares.

En el organismo del ser humano y en el de los vertebrados, la absoluta interrelación de las cinco oseis, sus movimientos básicos, sus grandes sistemas orgánicos, actividades biológicas, psíquicas y cerebrales, ha creado una estructura rectora de su organismo que denominamos con la sigla CVP:

C de cráneo, V de vértebras, P de pelvis.

La CVP integra en una total interdependencia sus siguientes componentes (la existencia de cualquiera de ellos necesita la de los otros y exige su interconexión):

 

  cavidad zona centro del sistema osei
azul craneal cabeza nervioso vertical
verde pectoral hombros motor-combustivo frontal
rojo digestiva abdomen digestivo-circulatorio lateral
ocre urinaria cintura eliminatorio rotatoria
violeta pélvica cadera reproductor-conjuntivo central

cinco_dimensiones

 

cinco_cavidades

apofisis_espinosa

Como la cultura sólo dispone de los conceptos cabeza y tronco o cerebro y cuerpo, se expone la idea de que la cabeza rige el tronco o el cerebro manda sobre el cuerpo. Ciertamente, el cerebro (sistema nervioso) refleja y coordina las distintas actividades celulares de los diferentes sistemas orgánicos y de sus psiques celulares, pero no rige la vida del organismo. Precisamente fue el organismo de las distintas especies quien, en el transcurso de un largo proceso evolutivo, promovió la aparición y el desarrollo de la cabeza y del cerebro. Sus millones de células, de su cabeza-tronco-miembros, están formando la CVP para que represente su vida.

Cuando la CVP ejecuta cada uno de los cinco movimientos, se movilizan los músculos propios de cada osei junto con sus vértebras específicas en cada cifosis y lordosis de su eje vertebral; se activan los órganos de su cavidad y las zonas correspondientes del sistema nervioso y del cerebro junto con la psique particular de cada osei; y, según la necesidad externa, maneja adecuadamente sus miembros-extremidades (brazos-mano y pierna-pie en el ser humano; patas en los cuadrúpedos; alas y patas en las aves; aletas en los peces).

La acción de cada osei en la pelvis humana

pelvis5colores

La acción de cada osei sobre la planta de los pies

pies5colores

 

La CVP es la representante de nuestro organismo porque constituye la máxima organización de todas sus asociaciones celulares y es la estructura rectora de nuestra vida al implicar en una absoluta interdependencia sus cinco modalidades de expresión y sus cinco capacidades de reacción, las cinco oseis + y – (I-X).

Movimiento espontáneo, osei

EL MOVIMIENTO ESPONTÁNEO, LA OSEI

 

Nuestro organismo no es un amasijo de células, tejidos y órganos. Es un ser vivo formado bajo un orden riguroso, fruto de un gigantesco proceso evolutivo, con la capacidad de reaccionar frente a muy diversas situaciones para mantener su propio equilibrio vital, adaptándose al entorno y transformándolo.
Responde a estas necesidades, tanto internas como externas, como una unidad, porque sus diversas actividades son total y absolutamente interdependientes.

Haruchika Noguchi reveló que esta capacidad de respuesta del organismo como una unidad es la obra de los 5 movimientos en + y en – universales, tanto en tensión como en distensión, que actúan en las diversas actividades energéticas (motrices, biológicas y psíquicas) del ser vivo y que conforman el movimiento espontáneo.

A esta capacidad natural de reaccionar mediante la absoluta interrelación de las diversas actividades, la denominamos osei, que comprende cinco oseis + y –, las modalidades de manifestación de la vida (ver figura abajo):

La osei vertical + y – (oseis I y II) es fundamental en el sistema nervioso y la vista; establece la interrelación natural entre:
– el movimiento ascendente
– la actividad biológica planificadora
– la actividad psíquica contemplativa u observadora.

La osei frontal + y – (V y VI) genera el sistema motor-combustivo y el olfato; establece la interrelación natural entre:
– el movimiento unidireccional hacia delante
– la actividad biológica metabólica-respiratoria
– la actividad psíquica pragmática o eficaz.

La osei lateral + y – (III y IV) promueve el sistema digestivo-circulatorio y el gusto; establece la interrelación natural entre:
– el movimiento izquierda-derecha
– la actividad biológica asimilo-circulatoria
– la actividad psíquica emocional o mediadora.

La osei rotatoria + y – (VII y VIII) impulsa el sistema eliminatorio y el oído; establece la interrelación natural entre:
– el movimiento giratorio o de torsión
– la actividad biológica excretora
– la actividad psíquica competitiva o conclusiva.

La osei central + y – (IX y X) es principal en el sistema reproductor-conjuntivo subyacente y el tacto; establece la interrelación natural entre:
– el movimiento intero-exterior o multirradial
– la actividad biológica de regeneración celular
– la actividad psíquica afectiva o absoluta.

 

 

 

 

movimiento ascendente, osei vertical

 

movimiento unidireccional hacia delante, osei frontal

 

 

 

movimiento izquierda-derecha, osei lateral

 

 

 

movimiento de torsión, osei rotatoria

 

 

movimiento intero-exterior, osei central

               visión anterior     visión lateral izquierda   visión superior

cinco-movimientos-cinco-oseis

 

cinco_dimensiones

 

 

La acción de los cinco movimientos u oseis en la pelvis humana

pelvis5colores

Osei y oseis se traducirían como reactividad y reactividades. Este término es utilizado por la Física, la Química y la Psicología con otros significados. Para evitar confusiones, empleamos directamente esta palabra japonesa, aunque no exista en plural, en el lenguaje japonés.

Olvidada naturaleza humana

LA OLVIDADA NATURALEZA HUMANA

 

De la misma forma que se proclama la urgente necesidad de un mayor respeto al medio ambiente, reclamamos un mejor conocimiento y un mayor respeto a la vida del organismo humano y a su manifestación espontánea.

Durante miles de años, hemos acumulado múltiples y sólidos conocimientos acerca de la vida humana.

Sin embargo:
Mientras la cultura occidental adoptaba un enfoque analítico, perfeccionando el saber sobre cada una de las actividades del organismo, la cultura oriental no perdía de vista la globalidad del ser humano, despreocupándose de distinguirlas con precisión.
Ambas culturas aún no han aclarado cómo se establece, en nuestro organismo, la interrelación entre sus diversas actividades energéticas: motrices, biológicas y psíquicas.

Por otra parte:
En los últimos cincuenta años, asistimos al uso masivo de los conocimientos de la ciencia occidental en cualquier sociedad, en todas las culturas y en cualquier lugar del planeta. Aunque resulte extraordinario en muchos sentidos, al mismo tiempo, nunca como hoy, la naturaleza humana ha sido objeto de tanta intervención y manipulación.

En definitiva:
La Cultura Humana, occidental y oriental, nos ha enseñado, de diferentes formas, cómo dominar nuestra naturaleza, pero no cómo comprender nuestra propia manifestación espontánea, la expresión directa de

la vida de muestro especial organismo,

  • que nos ha hecho nacer, crecer y nos mantiene vivos con una unión indivisible entre psique-soma, voluntario-involuntario, consciente-no consciente;
  • que nos ha permitido aprender y crear la cultura, el progreso y el conocimiento, comunicándonos a través de ellos;
  • que es particular en cada uno de nosotros;
  • que origina la conducta humana, sus conflictos y nuestra vida-salud.

Al no disponer de palabras para identificar la natural interrelación de las diversas actividades de nuestro organismo, se nos hace difícil

  • percibir que su bloqueo-disociación es la principal causa interna de la pérdida de nuestra salud
  • y sentir la necesidad de resolverlo.

La cultura seitai nos brinda unas sencillas prácticas y un nuevo conocimiento sobre nuestro organismo, tan fundamentales como revolucionarios, que nos permiten atender y comprender a esta tan olvidada naturaleza humana y aprender de su manifestación espontánea.

Publicación diario La Vanguardia Katsumi Mamine

Katsumi Mamine en «la Contra» de La Vanguardia (07/08/2014)

 

El passat 7 d'agost el Katsumi Mamine a "la Contra" de La Vanguardia

 

Tengo 70 años. Nací en Tokio. Casado, tengo dos hijos. Me licencié en Bellas Artes, luego vine a Barcelona y fundé una escuela de seitai. Observo una falta de respeto por la vida. Quiero dejar tranquilas las dos expresiones internacionales: «Madre mía» y «Dios mío».

A mis ocho años tuve la suerte de conocer a un genio: Haruchika Noguchi, y su práctica de la cultura del seitai, el secreto de la vida, eso que nadie sabe definir y que él desentrañó de manera intuitiva.

¿Y cuál es el secreto de la vida?

La vida es movimiento. La ausencia de movimiento es muerte. Fuimos movimiento antes de que el óvulo fuera fecundado y seremos movimiento hasta el preciso instante de nuestra última exhalación.

¿Qué se practicaba en el dojo de Noguchi?

El movimiento espontáneo. El corazón se mueve, el estómago, los músculos, las vértebras, la psique… Todas las células se mueven, todo en nosotros es movimiento.

Pero si es espontáneo no hay que aprenderlo.

Durante nuestra vida solemos bloquear la espontaneidad del movimiento. Por ejemplo, alteramos la respiración, la acortamos, la elevamos. Pero si escuchamos llanamente a nuestro cuerpo hay una vía de recuperar la amplitud natural de la respiración instintiva relacionada con la coordinación de todos los movimientos también instintivos.

¿Qué provoca esa alteración del movimiento espontáneo?

Al bloquear la enorme fuerza de la propia vida se produce una sobreexcitación interna, un endurecimiento físico, una descompensación orgánica y una obsesión mental.

Entonces, ¿hay que reaprender el movimiento espontáneo?

Con una llana atención nos damos cuenta de que poseemos ese movimiento espontáneo y simplemente hay que seguirlo. Pero siempre he tenido dificultad en transmitir verbalmente lo que aprendí..

Sesenta años de experiencia en el seitai, veinte de los cuales con su maestro.

Durante cuarenta años me he dedicado a ordenar el inmenso legado de Noguchi y a intentar explicar de una manera científica su descubrimiento; para ello he realizado estudios de embriología, funciones orgánicas, fisiológicas, las respuestas psíquicas… Y así comprendí un malentendido.

Usted dirá.

Me di cuenta de que faltaba una palabra decisiva para expresar la propia vida.

Y la inventó.

Escogí tres palabras griegas: cráneo, columna vertebral y pelvis (CVP), esa es la estructura rectora de la vida de cada organismo vertebrado. Pero tanto en la cultura oriental como en la occidental dividimos el cuerpo en cabeza, tronco y extremidades.

Eso nos enseñan en el colegio.

Como las palabras son vehículo de pensamientos, resulta que el pensamiento humano ha establecido que en esa dicotomía de cabeza y tronco, la cabeza rige el tronco.

 

¿Y no es así?

Cráneo, columna y pelvis deben coordinarse para regir la vida, y lo hacen a través del movimiento espontáneo. Es cierto que el cerebro lo rige casi todo, por eso desde la cabeza debemos prestar atención a la coordinación CVP… Es algo francamente gustoso.

 

Se trata de regenerar el vigor de vivir
Katsumi Mamine, maestro de seitai

 

¿Gustoso?

Todos nuestros sistemas orgánicos quieren coordinarse, y para eso tenemos esa estructura CVP, pero suele tener bloqueos. Simplemente prestando atención vamos dándonos cuenta de dónde está el bloqueo. Pero no se trata de controlar o aprender a manejar, sino simplemente de atender.

Atiendes, ¿y qué ocurre?

Los órganos internos empiezan a reactivarse y tienes la sensación psíquica de que, ¡caray!, estoy recuperando algo de mí mismo. Son prácticas sencillísimas, no necesitas aprender técnicas ni tener maestros, el profesor es el propio movimiento espontáneo.

Entones, ¿qué hace usted?

Ayudar a descubrir esa experiencia que nos acaba dando una mayor vitalidad. Esta estructura que rige la vida tiene cinco movimientos esenciales: vertical, frontal, lateral, rotación y central, y cada uno de ellos rige determinadas partes del organismo. Simplemente hay que conocerlos y observarlos.

¿Ese movimiento espontáneo es igual en cada uno de nosotros?

No, es algo completamente personal, por tanto en la práctica no todas las personas hacen los mismos movimientos como en el caso del yoga, el taichi u otras prácticas.

¿Escuchas y dejas que aparezca el movimiento?

Sí, un movimiento sutil. Y esta aparente tontería te aporta algo muy importante, te va enseñando dónde estás bloqueado, y con la práctica todo empieza a fluir. Todos sabemos que nuestro cuerpo es un conjunto, que todo está relacionado, de manera que de repente descubres que tu acidez de estómago recurrente ha desaparecido.

¿El seitai cura?

Regenera el vigor de vivir.

¿Incluso en una depresión?

Todo tu cuerpo está continuamente regenerándose, si no conectas con ese movimiento y vives únicamente en la cabeza, sientes que todo tu ser está parado. Conectar con el movimiento interior te devuelve esa capacidad intrínseca de lo vivo.

 

Publicación diario Ara Katsumi Mamine

Publicación en el diario Ara de un artículo sobre Katsumi Mamine (08/06/2014)

 

La mercantilització de l’educació ha apostat per un sistema sense docents i, per tant, sense cap altra autoritat que la seva pròpia rendibilitat.

Fa temps que s’ataca els mestres des de diferents fronts: per una banda, el discurs antiautoritari ha criticat sovint la jerarquia i el poder de mestres i professors. Però per una altra banda, també la mercantilització de l’educació ha apostat per un sistema sense mestres i, per tant, sense cap altra autoritat que la seva pròpia rendibilitat.

Un mestre, com s’ha sabut i s’ha practicat des de temps antics en el conjunt de les cultures humanes, no és aquell que imposa el seu saber, sinó qui ens obre la porta de la pròpia vida. El podem trobar en un professor, potser, però també en una àvia, en un pare, en una companya de viatge, en un poeta o en un veí. Un mestre ho és pel que sap, però sobretot perquè fa possible saber. Els vertaders mestres, doncs, acompanyen, però no tutelen, i finalment ens alliberen de tota dependència cap a ells i cap a qualsevol altra instància de poder.

Fa pocs dies vaig ser jo qui em vaig escapar fora de classe per anar a trobar un mestre. Érem molts escoltant i rient amb Katsumi Mamine a la llibreria Alibri, mentre presentava el seu llibre El movimiento vital, editat per Icaria. Katsumi Mamine fa 40 anys que viu a Barcelona i que treballa en un pis de l’avinguda República Argentina sense rètols, gairebé sense mobles. Un espai buit on ensenya, amb les seves mans i el moviment del seu cos, a trobar el propi moviment vital. No hi ha màgia, esoterisme ni promeses terapèutiques. Només exercicis molt simples, a l’abast de qualsevol, a través dels quals tenir accés al propi cos com a font inesgotable d’aprenentatge. La postura d’aprendre: en diu ell. Una postura que no és estàtica ni reverencial sinó tot al contrari: és la del moviment d’un cos capaç d’escoltar-se a si mateix.

 

Sé que més d’un intel·lectual, científic o expert en el que sigui es deu estar posant nerviós després d’haver llegit aquest darrer paràgraf. Ens agrada vestir-nos amb el coneixement, però estem molt poc disposats a deixar-nos tocar per la vertadera comprensió de la vida i de les seves veritats. Per això ens hem anat carregant de tant de coneixement inútil, per molt aplicable i rendible que sigui, i de tanta cultura supèrflua. Katsumi ens explicava que quan de ben jovenet va conèixer el seu propi mestre, H. Noguchi, el que va pensar és: «Com pot ser que això tan important no s’ensenyi ni s’expliqui enlloc?» Estic segura que tots hem sentit alguna vegada la mateixa sensació davant d’alguna ensenyança important.

Que Katsumi tingui els ulls ametllats no ens ha de fer caure en la trampa de pensar que tot això és cosa d’orientals. Sòcrates, pare de la nostra cultura filosòfica, caminava per l’Atenes del seu temps fent preguntes incòmodes als seus conciutadans més respectats. Els ensenyava el mateix: que el camí del saber és el camí de l’aprendre i que està, en última instància, a l’abast de cadascú de nosaltres. «Coneix-te tu mateix», deia la famosa sentència que ell predicava. Ara ja sabem que no volia dir «busca’t a tu mateix» sinó que s’ha de traduir d’aquesta altra manera: «No deixis d’aprendre de la teva vida».

 

Enllaç a l’original